domingo, 30 de mayo de 2010

Un antes y un después ...


Muy querida familia de La Trinidad,

Este fin de semana volvimos a Putú. Esta vez no fue para construir casas, sino acompañando a un grupo de médicos voluntarios, que quisieron hacer un "operativo médico" para los putuganos niños y adultos.

El grupo estuvo compuesto por un pequeño "batallón" de anglicanos, encabezados por Cristóbal Cerón , Pamela Santibáñez y un lindo grupo de siervos que se sumaron a esta nueva batalla para el Señor.

El día amaneció frío y gris, lo que no fue impedimento para desbordar de entusiasmo.

Comenzamos el día dando gracias al Señor, por un buen desayuno con chocolate caliente, tostadas, galletas y dulce de leche.

Luego Cristóbal Cerón nos hizo meditar en un precioso pasaje de las escrituras (Lucas 5:27-31)

"
Llamamiento de Leví: 27 Después de esto salió Jesús y se fijó en un *recaudador de impuestos llamado Leví, sentado a la mesa donde cobraba. —Sígueme —le dijo Jesús. 28 Y Leví se levantó, lo dejó todo y lo siguió. 29 Luego Leví le ofreció a Jesús un gran banquete en su casa, y había allí un grupo numeroso de recaudadores de impuestos y otras personas que estaban comiendo con ellos. 30 Pero los *fariseos y los *maestros de la ley que eran de la misma secta les reclamaban a los discípulos de Jesús: —¿Por qué comen y beben ustedes con recaudadores de impuestos y *pecadores? 31 —No son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos —les contestó Jesús—.32 No he venido a llamar a justos sino a pecadores para que se *arrepientan."

Jesús conocía el corazón del cobrador de impuestos, sabía todo lo que él maquinaba y planeaba hacer. A pesar de su pecado, lo invitó a formar parte de "su equipo" y lo perdonó. Esto desconcertó a los maestros de la ley y a los fariseos, a quiénes Jesús les responde; "No he venido a llamar a justos sino a pecadores para que se *arrepientan."

Con esta meditación iniciamos nuestro trabajo. Mientras los médicos sanarían las enfermedades físicas de los pacientes, "este reducido equipo del Señor" buscaría sanar el alma de estas personas, dando a conocer El Evangelio.


Salimos con la fortaleza y convicción que nos entrega el Señor, para cumplir con las tareas que Él nos asigna y rápidamente tomamos las nuestras posiciones ; a) el equipo que tomó las horas de atención de niños y adultos durante todo el día que duró del operativo ...



La gente comenzó a llegar, a a solicitar su hora de atención,


b) mientras los médicos voluntarios y el personal que les acompañaban, comenzaron su labor clasificando y ordenando un centenar de medicamentos ...


c) nuestro buen amigo "Jimmy" de radio Kamelot hacía un llamado a toda la comunidad, para que asistiera a la Escuela de Putú, al operativo médico. Previamente le había hecho una muy buena entrevista a Cristóbal Cerón y a Pamela, quienes llegaron a toda la comunidad de Putú, con La Palabra del Señor.


d) Se entregaron Biblias junto a la Palabra del Señor y se evangelizó, mientras pasaban las horas de este completo operativo de SANIDAD.

Se examinó la parte física y espiritual de los pacientes. Se les abrazó, se les habló con La Palabra, se les visitó y se oró por ellos.



















Hubo muchas personas que recibieron a Cristo durante este fin de semana y así pudimos ver un antes y un después, como lo que hoy se aprecia en muchos rincones de Putú.

















La casa de don Tito Céspedes, ayer y hoy ...














La casa de don Juan Poblete, ayer ...


















y hoy, lamentablemente envuelta en una disputa judicial con su hijastro, que desconoce la voluntad de su madre, de dejar la casa (hoy sólo un terreno), en usufructo para don Juan, mientras él viva. La naturaleza humana aparece en todas las grietas del pueblo.

Unos vecinos de buen corazón lo han acogido en su terreno, que está al frente de lo que fue su casa.

La iglesia, ayer y hoy ...
















Los putuganos siguen viviendo su propio duelo y nosotros no desperdiciamos ninguna oportunidad para poner a Cristo en el primer lugar.


Ese día, durante el operativo médico, llegaron unos 90 pobladores a la escuela para una reunión donde eligieron a la nueva directiva de su Junta de Vecinos. En medio de la reunión, Cristóbal Cerón se presentó y les informó del operativo médico en curso. Asimismo les deseó éxito en sus elecciones y oró para que eligieran a Cristo como presidente de esa junta de vecinos.

Fue realmente muy potente y la gente se sorprendió de gran manera.

Luego al final del proceso eleccionario, felicitamos personalmente a la presidenta electa Sra. Alba Muñoz y a toda su directiva y le regalamos una Biblia, donde les destacamos los siguientes versos, para que meditaran en ellos y abrieran cada una de sus futuras reuniones, en ese espíritu:

En esto pensad

8
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. 9 Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros. Filipenses 4:8-9

¡No perdimos oportunidad para dar a conocer La Palabra del Señor!
















Y todo se hizo con alegría de corazón.



En la noche, después de cenar, tuvimos un momento de reflexlión con los médicos que participaron en esta cruzada de amor, para conocer sus impresiones.


Los médicos expresaron que había sido una experiencia de "dulce y agraz", porque si bien se atendió a la gente que más lo necesitaba, vieron que en Chile hace falta elaborar una buena política de salud pública. La gente de Putú vive al día y algunas personas no sospechan los riesgos que corren, con el tabaco, el alcohol, el sedentarismo, la hipertensión y la obesidad. Reciben la visita de un médico de Constitución, una vez por semana y este profesional entrega sólo 10 números de atención, con lo cual las horas se dan "con meses de anticipación" y la gente está resignada a vivir con una gran escasez de atención médica en el pueblo. Asimismo plantearon la necesidad de trabajar en los hábitos alimenticios y de vida, con los niños en edad escolar, lo que nos plantea otro desafío, aparte del tema del emprendimiento, en el cual ya hemos comenzado a trabajar.

Finalmente Max Díaz dio el testimonio de un paciente suyo, que había venido por una consulta kinesiológica y había terminado reconociendo su necesidad de Cristo. Los médicos se impactaron con el testimonio y algunos reconocieron que muchas de las enfermedades tienen un trasfondo espiritual.

Terminamos la jornada en oración y luego nos fuimos a descansar.


El Señor nos regaló un Domingo tibio y despejado, como queriéndonos decir "Gracias por trabajar en excelencia para mi Gloria".





















Tomamos un rico desayuno con chocolate caliente, pan amasado y huevos revueltos, para luego reunirnos en torno a la Palabra del Señor, donde Cristóbal Cerón nos volvió a sumergir en un precioso pasaje:

18 Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él. 19 Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús. 20 Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados. 21 Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios? 22 Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones? 23 ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? 24 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. 25 Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios. 26 Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenos de temor, decían: Hoy hemos visto maravillas. Lucas 5:18-26

Y quedamos todos muy edificados con este pasaje.

Luego hicimos una oración por los médicos, para que el Señor pusiera sus ángeles alrededor de sus autos y tuvieran un feliz regreso a casa, después de esta linda misión.



El Señor nos había pintado el cielo con azul y la tierra con lindas flores, para regalarnos un feliz retorno a casa y llenó nuestros corazones de un gran gozo.

En el amor del Señor,

Hugo Donoso Palacios
Ministerio de Misericordia

miércoles, 21 de abril de 2010

¡Señal de Pacto en una de nuestras misiones a Putú!

Amados voluntarios de la Misión Putu 5

Fue un tremendo agrado viajar y trabajar con ustedes en la Misión Putu 5 que se llevó a cabo durante este último fin de semana entre el 16 y 18 de abril 2010.

Logramos ser uno en Cristo, trabajar en un solo espíritu, como verdaderos hermanos, con gran ánimo y humor.

El Ministerio Misericordia de la Corporación Anglicana de Chile agradece muy sinceramente el gran esfuerzo y sacrificio que cada uno realizó en su trabajo, en forma eficiente y en excelencia para el Señor.

Agradecemos especialmente la compañía del Pastor Silverio Ortíz de la Iglesia Anglicana de Renca, quien dió un gran respaldo a nuestra Misión.

Igual que en las oportunidades anteriores, salimos bendecidos al bendecir a otros con nuestro esfuerzo y amor entregado. Sinceramente al regreso desde Putú sentí mi corazón hinchado y lleno de gozo. Ver el arco-iris (arco completo) que Dios nos ofreció en el trayecto hacia la Ruta 5 fué la confirmación de pacto de Dios con nosotros.

"12 Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos: 13 Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra. 14 Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes. 15 Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne. 16 Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra. 17 Dijo, pues, Dios a Noé: Esta es la señal del pacto que he establecido entre mí y toda carne que está sobre la tierra."
Gen 9:12-17

Esperamos que cada uno de ustedes haya quedado con el mismo sentir del amor de Dios obrando en sus vidas y confiamos en que los volveremos a ver en algunas de las siguientes misiones semanales a Putú. Hay mucho trabajo que hacer aún y confiamos que el Señor nos seguirá guiando en cada paso que demos.

Les saludo en el amor de Cristo y les reitero nuestro abrazo de gratitud por su disposición a servir.

Pamela Santibáñez Berg
Ministerio Misericordia
Corporación Anglicana de Chile

lunes, 5 de abril de 2010

Putu: A long and winding road


Efectivamente, al haber abrazado la misión en Putú, hemos asumido una responsabilidad GIGANTE con esa preciosa comunidad de hermanos y nos hemos comprometido, como Iglesia Anglicana de Chile, a caminar por una senda larga y sinuosa que no podemos abandonar.



Partimos el Viernes Santo, a las 08:00 horas desde la Iglesia de La Trinidad, rumbo a Putú, en dos buses grandes, con 80 misioneros de nuestra Iglesia y 20 voluntarios del Techo para Chile., con la misión de levantar 20 casas. La camioneta de Jorge Lira encabezó la caravana, con una bandera chilena que flameaba al tope y nos animaba a todos.











Hicimos un aro en el camino, para recoger a una misionera que se unió al grupo en Rancagua y seguimos viaje, con mucha alegría y entusiasmo.

Llegamos a Putú, pasadas las 15:30 horas y los equipos se trasladaron inmediatamente a sus habitaciones en el Internado de Putú, usando el mismo criterio de distribución de habitaciones que hemos usado desde el comienzo de nuestra misión: (mujeres en el primer piso y hombres en el segundo piso).

Lamentablemente surgió una pequeña desavenencia entre los líderes de nuestro equipo y algunos de los los voluntarios del Techo para Chile, que acostumbran a alojar todos juntos, en un mismo recinto.

Luego de una conversación guiada por el Señor, no quisimos ahondar en nuestras diferencias y terminamos la conversación diciéndoles que Jesús nos ama y tiene un maravilloso plan para cada uno de nosotros, después de lo cual los voluntarios de Un Techo para Chile se acomodaron en una sala que acondicionaron como dormitorio y luego hubo mucha paz.

Esa misma tarde, se conformaron las 20 cuadrillas de trabajo encabezadas por un líder del TPCH y salimos en grupo, a reconocer el terreno donde se levantarían las primeras 20 casas que habíamos venido a construir. Cada una de las casas estaba apartada, una de la otra, en caminos angostos y de tierra, por donde era imposible realizar el reparto de las cuadrillas en los buses que estaban considerados para ese trabajo. Hubo que hacerlo en 2 camionetas, desde un punto de reunión, lo que fue uno de los factores de atraso.

El otro factor que atrasó la operación, fue el hecho de que las casas no estaban en cada uno de los sitios donde se tenían que levantar, como tampoco llegaron todas las piezas y partes en un solo embarque, lo que se completó en 2 etapas. Finalmente y por razones que habrá que investigar, las 20 puertas venían sobre dimensionadas, respecto al marco de la puerta, lo que originó atrasos y una mayor carga de trabajo en la ejecución del proyecto.

Pese a todo, el ánimo y espíritu de los equipos no decayó nunca y cada contratiempo parecía fortalecer más y más a los voluntarios y misioneros que conformaron este maravilloso grupo de "trabajadores para el prójimo".

El sábado en la mañana, comenzamos con un devocional, al que asistieron todos los integrantes del equipo y el Señor nos habló con claridad, a todos nosotros, sobre el amor en el servicio:


1
Por tanto, si sienten algún estímulo en su unión con Cristo, algún consuelo en su amor, algún compañerismo en el Espíritu, algún afecto entrañable, 2 llénenme de alegría teniendo un mismo parecer, un mismo amor, unidos en alma y pensamiento. 3 No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. 4 Cada uno debe velar no sólo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás.
5 La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, 6 quien, siendo por naturalezaa]">[a] Dios,
no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse.
7 Por el contrario, se rebajó voluntariamente,
tomando la naturaleza de *siervo
y haciéndose semejante a los seres *humanos.
8 Y al manifestarse como hombre,
se humilló a sí mismo
y se hizo obediente hasta la muerte,
¡y muerte de cruz!
9 Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo
y le otorgó el nombre
que está sobre todo nombre,
10 para que ante el nombre de Jesús
se doble toda rodilla
en el cielo y en la tierra
y debajo de la tierra,
11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor,
para gloria de Dios Padre.
Efesios 2:1-11


Las palabras del Señor nos transformaron, recuperamos el espíritu de cuerpo y cada equipo salió a servir al Señor con regocijo.

Al igual que en misiones anteriores, se formaron otros equipos de trabajo, aparte de aquellos que participaron en la construcción de casas.

Hubo un maravilloso equipo de belleza, manicure y peluquería que entregaron alegría y una palabra de aliento a los cientos de interesados en lograr un new look.

Hubo mucha belleza,




Donde además, se hizo un muy buen trabajo de contención, con jóvenes y adultos.





















El equipo de jóvenes hizo un trabajo ejemplar con los niños de Putú, organizando juegos, obras de teatro y competencias que alegraron el corazón de los niños y recibieron la Palabra del Señor, durante todos los días que duró esta misión.







Llevaron alegría y el Evangelio a los niños de Putú, realizando un trabajo en excelencia.

Las imágenes hablan más que mil palabras.










Las expresiones y muestras de cariño se repetían vez tras vez, lo que animó a cada uno de nosotros en esta misión de servicio, entrega y amor al prójimo.





Los niños miraban asombrados, el trabajo de nuestros jóvenes ...












Una mención muy especial merece el equipo de la cocina, porque trabajaron con amor y en excelencia, para alimentar a más de 100 personas, con un menú muy variado y exquisito, que permitió que todos renováramos fuerzas para seguir con este hermoso trabajo para la Gloria del Señor.


¡Gracias queridos hermanos, por alimentarnos en cuerpo y espíritu!

El viaje no estuvo exento de frustraciones y una de ellas fue el haber llevado una máquina, que al final no sirvió para nada.

La máquina tenía un aspecto increíble, que atrajo la mirada de muchos de los voluntarios y la llevamos precisamente, para "facilitar" el trabajo de instalación de pilotes, con el objetivo de evitar el trabajo más duro que nos demanda "el chuzo" en estas tareas.

Lamentablemente la máquina no funcionó y el trabajo se tuvo que hacer íntegramente a chuzo, pala y esfuerzo humano, sin dejar de mencionar que este equipo se paseó una tarde entera, con la esperanza de que cumpliera con su objetivo.

Ahora les puedo decir con propiedad, que uno propone y el Señor dispone.

Dediqué mi tiempo a visitar personas, a conversar con la gente, a hacer contención y a preparar la segunda columna de nuestro blog.


Eso me llevó a caminar por el pueblo, viendo las escenas de destrucción que se repiten en cada cuadra, esquina y rincón.






Viejas puertas que vieron pasar a muchas generaciones de sus moradores, por sus umbrales,
















y ventanas por las cuales, ya nadie mira el porvenir.

Grietas en las fachadas y en el alma de mucha gente, que estamos llamados a curar, dando a conocer el Evangelio.

















Tejas de greda que se han desordenado y destruido con el terremoto y que ya no sirven de techo ni de abrigo a sus dueños.

Este terremoto ha dejado al desnudo, la fragilidad de nuestras posesiones materiales, frente a la tremenda fortaleza que nos da el Señor, en amistad y amor.

















Todos los equipos trabajaron sin descanso, hasta completar sus respectivas tareas, en excelencia, con compromiso y para la Gloria de nuestro creador.

Vimos caras sonrientes que se alegraban de volvernos a ver; como la de don Juan Poblete de 85 años de edad, la Sra. Mariana Letelier, coordinadora general para Putú, de las actividades de reconstrucción impulsadas por el municipio, don Tito y Sra. Rosa, don Jimmy de la radio local, don Nicanor y la Sra. Elena, Carabineros de Chile, vecinos y niños que nos reconocían y nos gritaban "¡Tío!" "¡Tía!", con una inmensa alegría.

En una de mis tantas conversaciones con la gente del pueblo, alguien me dijo: "ustedes han marcado la diferencia, porque no sólo nos han traído ayuda material, sino que nos han ayudado con lo que tenemos adentro", pero algunos sienten temor de que dejemos de ir, cuando llegue el invierno y ¡eso no lo tenemos que permitir!


Mientras esperábamos la llegada de los buses, para regresar, nos vino a ver esta joven de 17 años y nos ofreció un recital de canciones, en agradecimiento a nuestro trabajo. Ella tiene 17 años y el Señor le dio una voz maravillosa que nos sorprendió a todos por su claridad, afinación y registro.

Sueña con perfeccionarse en canto y con estudiar enfermería, pero sus padres no la dejan venir a Santiago por temor a los peligros que encierra una ciudad grande, lo que ciertamente limita su desarrollo profesional, pero nos comprometimos con ella, para ir a visitar a sus padres y establecer una relación con ellos y construir confianzas.

Minutos antes de subirnos al bus, vimos a un hombre de edad que esperaba nuestra partida en silencio. Pamela se acercó a él y le preguntó ¿En qué le puedo ayudar? y él le entregó una bolsita con uvas blancas "en agradecimiento a lo que ustedes han hecho por mi pueblo" y no pudimos dejar de acordarnos de la generosa ofrenda de la viuda.

Regresamos el domingo, como a las 21:30 horas en ambos buses y llegamos a casa, cerca de las 4:30 de la madrugada de hoy, lunes 5 de abril, agotados pero con la alegría de haber servido a nuestros hermanos de Putú.

No quiero dejar pasar esta oportunidad para agradecer a todos y cada uno de nuestros hermanos, por su excelente trabajo, amor y compromiso con la causa del Señor.

Toda esta experiencia ha sido de una gran bendición para nosotros, nuestra Iglesia y para los habitantes de Putú y sus alrededores.

Hay mucho por hacer.

¡Vamos a servir al Señor! Serviremos al Señor.

¡Aleluya!

Iglesia Anglicana de Chile
Hugo Donoso Palacios
Ministerio de Misericordia





























lunes, 22 de marzo de 2010

Fuimos a reconstruir y salimos reconstruidos




Un grupo de misioneros de la Iglesia Anglicana de Chile IACH viajamos a la localidad de Putú, a colaborar en las tareas de reconstrucción de esa pequeña localidad sureña ubicada a 30 kilómetros al norte de Constitución.

Viajamos con fe y un gran entusiasmo, sin saber con qué nos iríamos a encontrar. Sabíamos que Putú es un pueblo de hermosas casas patrimoniales de adobe, de las cuales el terremoto había derrumbado 200 de las 600 casas y edificaciones del pueblo y que sus 3.029 habitantes estaban muy necesitados de apoyo y por sobre todo, de recibir el amor del Señor.

Éramos 20 personas en un bus para 30 pasajeros y salimos a las 0730 am del día viernes 19 de marzo, cargados de comida, enseres, energía y entusiasmo.

Debo reconocer que el viaje se nos hizo muy corto.

Las autoridades de Putú nos albergaron en la escuela del pueblo, que había quedado prácticamente intacta después del sismo y nos pudimos acomodar muy bien, con todas nuestras cosas e implementos en un edificio nuevo e impecable, que contaba con dormitorios para hombres y mujeres, una amplia y moderna cocina, con un muy buen comedor y buenos baños con duchas frías, lo que nos reanimaba después de largas jornadas de trabajo.


Almorzamos el primer día y hasta pudimos descansar un rato antes de salir a terreno, para comenzar con nuestro trabajo de reconstrucción.

"El rancho" estuvo a cargo de Ignacio Cañas y " Misia Meche", quienes hicieron un trabajo en amor y excelencia, deleitándonos con unas preparaciones muy ricas y abundantes.

El día estaba soleado y salimos caminar por las calles de Putú, para sumergirnos en la dimensión de esta tragedia.

Había muchos escombros, grietas, polvo, viejas vigas de maderas nobles, cubiertas por antiguas tejas coloniales y cintas que nos alertaban del peligro de derrumbe, en cada cuadra, mientras las hojas de los árboles nos regalaban una sombra deliciosa que parecía ajena a todo lo ocurrido, al igual que los árboles frutales, hortalizas, pavos y pollos que mantienen muchas familias en sus jardines de atrás.






















Algunas de las casas pretendían dar la impresión que habían sobrevivido al terremoto, y mantenían algo de su dignidad mientras otras se rindieron inmediatamente al sismo.

Había mucha destrucción por todas partes.



El terremoto no respetó la Iglesia















ni el Retén de Carabineros.

Entonces nos pusimos ¡Manos a la obra! y nos dividimos en varias tareas:


Algunos de nosotros salimos a trabajar sobre los escombros.


















Mientras las mujeres hicieron un trabajo maravilloso de peluquería y manicure, para levantar el ánimo y la autoestima de los niños, hombres y mujeres de Putú, en sesiones interminables de amor y entrega a la misión que nos encomendó el Señor, donde cada persona eligió el corte de pelo de sus sueños.







Nuestro amigo Jorge eligió el estilo "Mohicano" y se sentía muy orgulloso de su nuevo "look".

En esa primera tarde nos concentramos en ayudar a don Juan Poblete, un hombre encantador de 83 años de edad, cuya casa había sufrido graves daños con el terremoto y tendría que ser demolida a la brevedad. Él necesitaba que le salváramos una cocina a gas licuado, un refrigerador, su cama, una cómoda con cajoneras y una cómoda grande.















La casa de don Juan ...


Ingresamos a su casa y le hicimos toda la mudanza, después de lo cual él nos confesó "que ahora estaba tranquilo" y nos regaló la mejor de sus sonrisas, junto con el cariño de los vecinos que le acogieron en su casa.



Luego trabajamos en la casa de don Alberto Céspedes y Sra. Rosa, a quienes se le derrumbó su casa por completo y estaban sin agua potable desde la madrugada del terremoto. Nuestra misión era la de encontrar la llave de paso y limpiar el sitio de vigas grandes, para cuando pasara la retroescavadora y dejarlo listo para la instalación de una casa de emergencia.

Vimos muchos rostros muy tristes ...


y otros que traían alegría y felicidad a los niños del pueblo, como estos jóvenes de Cauquenes que regelaban sonrisas y agua mineral a todos a su paso ...


Trabajamos toda esa tarde y la mañana del día siguiente, hasta que ¡BINGO!


Dimos con la llave de paso luego de remover muchos palos, vigas, adobes y escombros.

Todos trabajamos sin descanso pero con un entusiamo muy grande.

Pamela y Angélica no paraban de cortar el pelo y Moro de hacer la manicure. Mónica, Connie y Sharon ayudaron lavando el pelo y apoyando a las peluqueras en todo lo que fuera necesario.









¡Y la demanda era gigante!







El interés por la peluquería seguía en alza y las mujeres de nuestro equipo no dejaron de atender a sus hermanos, que venían en búsqueda de alivio.




















En medio del dolor y de la destrucción, nuestra bandera chilena flameaba con mucha prestancia, para decirnos ¡ARRIBA CHILE!

Al volver "a casa", el Señor nos regaló un maravilloso espectáculo con miles de garzas que regresan de su su afanosa jornada, a descansar sobre un eucalíptus que las acoge en cada atardecer.


Paradojalmente lo hacen encima de los escombros del hotel de Putú.

Comimos, oramos y descansamos después de una larga jornada, para retomar el trabajo al día siguiente, removiendo escombros, levantando rejas y ánimos caídos.
















El día en que nos veníamos, hubo mucho movimiento en el pueblo porque habían llegado las retroescavadoras a hacer el trabajo de limpieza y de remoción de escombros.


















Angélica, Moro y Pamela seguían trabajando en la peluquería para atender a todos los interesados, que se sentían muy atraidos por nosotros y un equipo de nuestros jóvenes organizó un CLUB DE JESÚS para los niños de Putú ...


Y en medio de todo este esfuerzo colectivo, la polvareda y el ruido de la retroescavadora,



una viga de madera irreverente pinchó la rueda delantera iquierda de la máquina y la faena se interrumpió hasta el siguiente día, con la pena de no poder ir a limpiar el sitio de don Alberto Céspedes y de avanzar en tantas otras tareas urgentes que hay en Putú.

Se nos hizo tarde y tuvimos que regresar al colegio a comernos una empanada gigante que habíamos encargado en el pueblo ...


en el local de la Sra. Pamela, también semi derrumbado. Así y todo, Putú es un pueblo que despierta después de una gran tragedia y lo hace con decisión.

Llegó el momento de volver a casa y algunos jóvenes nos vinieron a ver para despedirse de nosotros ...
















Don Juan nos regaló una sonrisa, la señora Rosa un queso fresco hecho por ella, nos regalaron manzanas, huevos, leche recién ordeñada y estos jóvenes nos regalaron su amor, bendición y Putú nos regaló su corazón.





Veníamos cansados en el bus que nos trajo de regreso a La Trinidad,



pero regresamos transformados y reconstruídos, con la convicción de que tenemos que plantar una iglesia en Putú.

Dicho sea de paso que ya hemos recibido los primeros $ 10 mil pesos para este maravilloso proyecto, de manos de una misionera de Pittsburg que nos acompañó el último día y que va a volver a casa, para levantar más fondos para esta obra.

En breves palabras, tenemos que darnos cuenta que hemos asumido una responsabilidad GIGANTE con nuestros hermanos de Putú y ahora no los podemos defraudar, porque estaríamos oponiéndonos a los planes del Señor.

Verán que su cariño les fortalecerá y les reconstrurirá y les animamos a que nos acompañen en esta misión que se nos ha encomendado, de levantar a Putú y a su gente, en obediancia y en el amor del Señor.

Agradezco a todos por su trabajo, empeño, entusiasmo, sentido del humor, alegría en el servicio y fue un privilegio haber sido parte de este tremendo equipo de misioneros.

Qué el Señor les bendiga.

Iglesia Anglicana de Chile

Hugo Donoso Palacios
Ministerio de Misericordia